De entrada, quiero felicitar cordialmente a don Alberto Oliart por su inminente nombramiento como presidente de la Corporación RTVE. Tuve ocasión de hablar con él hace tiempo y me pareció una muy buena persona, amable, educado y culto. Además, tiene un limpio historial político que le llevó a afrontar un periodo muy difícil de nuestra historia reciente, ya que fue el primer ministro de Defensa tras el golpe fallido del 23-F de 1981 y le tocó colaborar en la investigación judicial y depurar a los posibles colaboradores de los golpistas.
Estoy seguro de que cumplirá su compromiso de garantizar la neutralidad política de RTVE, pero sólo veo dos pegas a su nombramiento. La primera es su falta de experiencia en el mundo de la empresa informativa para dirigir una corporación tan problemática como es RTVE, que con su nuevo sistema de financiación, algunos dicen de no-financiación, puede atravesar momentos muy duros.
La segunda pega no es achacable a él, sino a los que le han designado para este puesto. Alberto Oliart tiene 81 años. Naturalmente, estoy seguro de que la experiencia vital que ha acumulado a lo largo de su vida le va a servir para desempeñar muy bien su cargo. Además, nadie puede ser discriminado por ninguna circunstancia personal (sexo, origen, religión, edad, etc.).
Sin embargo, me parece una cuestión de orden "estético" y las críticas deben ir contra quienes le han nombrado. Parece como mínimo antiestético que se nombre a un presidente de 81 años para una empresa como RTVE, donde hace todavía muy poco tiempo mandaron a casa prejubilados a más de 4.000 trabajadores porque habían cumplido los 52 años. Estos trabajadores se les consideró poco aptos para afrontar los cambios tecnológicos y organizativos que se avecinaban.

3 comentarios:
La verdad es que es algo chocante que después de las prejubilaciones forzadas que ha hecho RTVE ahora pongan a una persona de 81 años al cargo, pero bueno... Yo la situación mas complicada que veo es el tema de los anuncios, que no se cómo van a llevarlo, porque por mucho que nos pese la publicidad es una base económica de las cadenas televisivas.
Me alegro que vuelva a estar en marcha su blog. Por cierto soy Javier Gutiérrez Ayuso de 1º F de periodismo.
A mi lo que me extraña del nombramiento de Don Alberto Oliart es la rapidez del consenso entre los dos grandes partidos políticos. Que en menos de tres días decidieran quién era la mejor persona para ocupar ese puesto.
La financiación de la cadena pública se basa, por una parte la Corporación recibirá fondos públicos y por otra una aportación del 3% de los ingresos anuales de las cadenas privadas en abierto, que se limita al 1,5% en el caso de los operadores de pago y al 0,9% en el caso de las compañías de telecomunicaciones aunque estas últimas están en desacuerdo desde el principio. Todos estos impuestos para conformar los 1200 millones que más o menos necesita RTVE para financiarse.
Lo cierto es que el sorprendente nombramiento de Albert Oliart como presidente de la Corporacion de RTVE dejó a muchos sin palabras. Desde mi punto de vista, es realmente impactante que habiendo prejubilado a los trabajadores con 52 años se le otorgue el nombramiento a un hombre de 81. Considero que ejercerá bien su trabajo en lo que se refiere a administración y gestión ecónomica; en el terreno publicitario y audiovisual tendrá buenos consejeros y especialistas en la materia ya que él en ese aspecto es "novato".
Con su experiencia política y su empeño, confío en el buen funcionamiento de esta cadena.
Aunque no sin un arranque problemático debido a la ausencia de publicidad en RTVE desde el 1 de Enero de 2010.
Soy Alicia Cadierno Martínez de 1º de Periodismo E
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