lunes, 4 de enero de 2010

¿DE QUIÉN FUE LA IDEA?

¿De quién fue la idea? Supongo que eso mismo es lo que se estarán preguntando a estas horas las cadenas privadas de televisión, los anunciantes y, sobre todo los publicistas. ¿De quién fue la idea de que TVE dejase de emitir publicidad? Porque a estas horas, cuando sólo van cuatro días desde la entrada en vigor del experimento, han llegado a la conclusión que hasta los más torpes nos imáginábamos de antemano.
Una conclusión bien sencilla: sin publicidad, la Televisión pública iba a arrasar, y en realidad cualquier televisión pública o privada. Se llevaría de calle la audiencia porque, vamos a ver ¿quién en su sano juicio dudaría entre ver una película sin cortes publicitarios, de un tirón aunque no puedas ir a hacer pipí o a asaltar el frigorífico, o tragarte una hora extra de anuncios repartidos en bloques interminables en los que pierdes con toda seguridad el hilo argumental y te olvidas de lo que estabas viendo?
Ya sé que hay algunos anuncios que son buenos y divertidos y ya sé que a todos nos apetece ir al frigorífico, o al otro sitio cuando estamos viendo la tele, pero de esas pequeñas pausas que había hace unos veinte años en la tele pública al abuso actual de 15 minutos de cortes publicitarios hay un abismo.
Un abismo que acaba de liquidar TVE al ser obligada a no emitir publicidad. Ahora se puede ver una película de un tirón, y sin aguantar a un tonto que come palomitas a tu lado después de haber pagado siete euros y pico en el cine. Y da lo mismo que dentro de poco puedan ser sólo películas antiguas. Más antiguo es el Quijote y seguro hay quien se lo lee ¿o no?.
Y como digo las pelis, digo el Concierto de Año Nuevo de Viena. Este año por primera vez hemos podido ver un precioso documental que al parecer emitían siempre en el intermedio y que nunca podíamos ver por culpa de los dichosos anuncios. Qué cosas.
Hasta aquí, lo positivo para los telespectadores. Ahora lo negativo... para los que no son telespectadores.
Y es que a la vista de las cifras de audiencia de la película "Piratas del Caribe, etc", emitida por La Primera el domingo, 3 de enero por la noche, me parece que las demás televisiones pueden echarse a temblar. La Primera duplicó, o más, el "share" (vaya palabrita) a las mejor situadas ¿Eso qué significa? Yo pienso que significa ni más ni menos que la publicidad se va a devaluar. O las privadas bajan las tarifas publicitarias o habrá empresas a las que no les interesará anunciarse en la tele porque las audiencias no justificarán unos precios elevados.
Es decir, una vez que TVE ha tenido que salir del mercado publicitario casi poco menos que por decreto, las demás teles tendrán más porción de la tarta para repartir, pero resulta que el pastel ha encogido porque será más barato.
¿A nadie se le había ocurrido antes? Pues a simple vista no resultaba muy difícil de preverlo. Y si el pastel se encoge, no se resentirán sólo las finanzas de las teles privadas, también pueden sufrir las agencias de publicidad, los realizadores de "spots" que harán menos y toda la industria en general. Y no es de descartar que también tengan problemas los anunciantes, que se gastarán el dinero, pero no podrán llegar a un público muy amplio porque estará viendo una tele sin anuncios (ya lo sé, esto último ya lo vaticinaron hace meses los fabricantes de juguetes, que advirtieron de que la audiencia infantil se concentra en TVE, aunque supongo que esto último será más fácil de solucionar).
¿Cuánto tiempo tardarán en empezar a quejarse los "afectados" por la falta de publi en TVE? Seguro que muy poco. Seguro que de momento, alguno dirá que no puede abonar la cuota que les exige el Gobierno para financiar TVE.
Y ya veremos lo que tarda alguien en pedir que TVE rebaje el nivel de la programación y se dedique a programas de perfil bajo. O sea, programas "institucionales" (debates parlamentarios), la Misa y los documentales de animalitos que hasta ahora estaban reservados a La 2, una emisora de gran audiencia, como todos sabemos.
Será la "solución" para así "salvar" al sector frente a la "competencia desleal" de TVE. Los entrecomillados son míos, pero ya verán como enseguida me los plagia alguno de los afectados y los utiliza sin pagarme derechos de autor.
De momento, y mientras llegan la programación institucional en horario "prime time" y los documentales de animalitos, vamos a disfrutar del cine y de otros programas sin cortes publicitarios. Y eso sí, seguro que alguien estará preguntándose a estas horas de quién fue la brillante idea de impedir a uno de los comensales que entrase en el reparto de la tarta publicitaria. Supongo que fue una ocurrencia del ocurrente mayor del reino ¿quieren más pistas?